Recordando Icaria

Ayer tuvimos un jueves de historia recordando la epopeya de los icarianos: abrimos la tarde entre los acordes de la «Chanson du depart icarien», disfrutamos de algunas piezas icarianas de la colección indiana y disfrutamos de una presentación sobre el origen, aventuras, estructura productiva, financiación, arquitectura y cultura cotidiana de las distintas comunidades icarianas de América entre 1848 y 1898 que utilizó la siguiente presentación como fondo.

CorningIcaria no fue un intento utópico y bienintencionado de unos cuantos intelectuales radicales, sino el resultado inesperado de la integración de las mujeres trabajadoras en el movimiento democrático. Fueron pioneros en todo, plantearon casi todas las preguntas aunque responderlas, siquiera parcialmente, les costó caro o lo hicieron demasiado tarde, pero el caso es que enfrentaron la ruptura con poderosas creencias heredadas del pasado como el nacionalismo, el gobierno por mayorías o la dependencia del líder. Superaron la adversidad, la orfandad ideológica, el endeudamiento y las epidemias. Pero tras medio siglo cayeron agotados por la ruptura generacional y el aislamiento rural.

Icaria es una historia de esperanza, generosidad y heroísmo, de infinitas torpezas y grandes lecciones, de grandes sueños y aun mayores sacrificios. Los icarianos erraron, se dividieron y sufrieron cuando pensaron y actuaron como franceses, republicanos, socialistas o anarquistas. Crecieron, disfrutaron y prosperaron cuando lo hicieron como comuneros. Triunfaron como padres y fracasaron como hijos. Icaria fue el primer aliento de un mundo nuevo, abortado por cuanto cargaba del viejo.

A 169 años del «Allons en Icarie!», seguimos aprendiendo y construyendo sobre la tierra que ellos comenzaron a desbrozar.

Source: Las Indias Club