/diez y nueve/

Para actuar no se precisa comprenderlo todo. De hecho, nos quedaríamos inmóviles por toda la eternidad si pretendiéramos saberlo todo antes de entrar en acción. La acción y el conocimiento se complementan porque quizás, quién sabe, la misma acción sea ya conocimiento.

El conocimiento se va alcanzando según alternamos el sosiego con la acción, la contemplación con el movimiento. Porque quizás también la misma contemplación sea como un movimiento del